
Como si se tratara de un film del viejo oeste, muchas personas comienzan a obsesionarse con la idea de ganar al poker cuando más y más juegos llevan perdidos y es así como consiguen perder en una sola sentada, todo el dinero que tenían disponible para apostar.
En cuestión del juego de poker deberemos considerar que hay un momento clave para continuar jugando, cuando se está ganando –ya que los oponentes, al no estar desarrollando correctamente su juego nos otorgan cierta ventaja, es aquí donde el jugador podrá realizar un mayor número de bluffs debido a que sus oponentes no querrán seguir aumentando sus apuestas debido al miedo de perder- y cuando se está perdiendo pero solo si se tiene la seguridad de que el desarrollo del nuevo juego es impecable y sobre todo si la racha de pérdidas no ha sido demasiado extensa o costosa.
Los momentos en que un jugador debe retirarse de la mesa de poker son muchos, aquí enlisto los que podrían considerarse los más significativos o de mayor importancia:
Muchos jugadores modifican su comportamiento en cuanto comienzan a perder hasta al grado de comenzar a actuar como si de aquella partida dependiera su vida, si este sentimiento llega a invadirte, no intentes recuperar el dinero perdido, retírate y tomate un respiro.
Si tu juego comienza a bajar de nivel, es momento de retirarse, de lo contrario podríamos estancarnos. y por último, cuando las cartas se enfrían y las ganancias dejan de fluir de una manera natural, no lo dudes, toma tus ganancias y retírate.

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