
Una nueva normativa de Extremadura, relacionada con las máquinas recreativas beneficiará enormemente a los jugadores.
Luego de 10 años sin tratarse el tema, finalmente se ha decidido modificar la ley que impedía la modernización de las máquinas tragamonedas, también llamadas recreativas.
Gracias a estos cambios, los jugadores tendrán acceso a máquinas mucho más modernas, con tecnología de avanzada, pero sobre todo, con premios mucho más atractivos.
Para empezar, las máquinas catalogadas como B1, que son aquellas que se encuentran en bares y cafeterías tendrán la opción de jugadas triples, lo que hará que su máximo, que era 60 euros, ahora sea 240. Las máquinas que regularmente se encuentran en salones de juegos podrán dar premios de hasta 1.800 euros, superando ampliamente los 400 que entregaban hasta el momento.
Pero la novedad más saliente es la autorización de un tipo de máquina especial, que sólo podrán verse en los bingos, en zonas especialmente acondicionadas, que permitirán al jugador realizar hasta 30 partidas simultáneas con la posibilidad de un premio directo de 6.000 euros o la participación en un Jackpot de 15.000 euros.
Esta ha sido una noticia verdaderamente buena para todo el sector en Extremadura, ya que es un negocio que mueve mucho dinero y por tanto genera importantes recaudaciones por conceptos impositivos, que se devuelven a la sociedad.
Por su parte, los jugadores, podrán disfrutar de juegos de altísima calidad y olvidarse de las viejas máquinas, ya obsoletas.
