
La noticia ha sorprendido a todos y para bien. Si bien es cierto que Maryland no está pasando por su mejor momento en materia de Estado, ya que sus egresos son mayores que los ingresos, lo cierto es que se ha elevado un proyecto para que dicho Estado permita la posibilidad de incluir en sus casinos tradicionales, los juegos de mesa como el póker, Black Jack, craps, etc.
Sin dudas que esta noticia emocionó a todos los habitantes de Maryland, ya que esto permitirá no solo un mejor estilo de vida para todos, sino que además encontrarán una mayor fuente de trabajo, algo que también escasea en el lugar.
Si todo sale bien y los votantes hacen uso de su poder para permitir que los juegos de mesa sean habilitados en los casinos ya existentes, Maryland gozará de un sinfín de juegos de mesa que tanto le hacen falta a sus casinos para que sean verdaderos centros de atención.
Otro incentivo que llevó a generar este proyecto es que sus Estados vecinos como el de Virginia, ha cambiado radicalmente su gobierno desde que han permitido la instalación de dichas mesas en sus casinos. Esto ha hecho que las pruebas para que e voto sea positivo en todos los legisladores de Maryland, tengan pruebas contundentes acerca de los beneficios que pueden traer a toda la comunidad.
Otra vez más, los casinos pasan a ser los verdaderos salvavidas un Estado que parece el mismísimo Titanic. Esperemos que la necedad de algunos de sus votantes no haga, al igual que el capitán del barco, hundirse con sus nefastas y soberbias ideas.

El inversor billonario Carl Icahn y sus asociados podrían recibir una importante deducción fiscal si deciden vender el Tropicana Casino and Resort ubicado en Atlantic City. El acuerdo de carácter extraordinario que tendría lugar entre el estado y el casino que recientemente ha cambiado de dueños, solamente tendría efecto si el grupo financiero de Icahn y compañía decide vender nuevamente el complejo de casino y hoteles durante los próximos años.
Actualmente, el grupo que ya es dueño de varios millones de dólares de la deuda del anterior propietario del casino, comprará la propiedad en $200 millones. Bajo la reorganización, el código tributario federal le permite al grupo Icahn adquirir la propiedad con transferencia de stock.
De esta manera, el grupo conseguirá beneficios a corto plazo para la puesta en marcha de manera inmediata del nuevo casino. Al no tener que atravesar largos períodos de tiempo para que el casino vuelva a operar de manera normal se ahorrarán eventuales pérdidas de mantenimiento del casino y empleados.
En cuanto al régimen tributario a pagar por el casino Tropicana, la New Jersey Casino Control Commission ha dispuesto una tasa de impuestos para este casino que se ubica en torno a los $700 millones. Esta cifra podría verse reducida de manera significativa si se comenzara a planear la operación de la próxima venta del Tropicana.
Por ello de aprobarse el nuevo acuerdo, los actuales dueños del casino ahorrarían una gran cantidad de dinero en impuestos. De todas formas, esto dependerá directamente de la posibilidad de poder revender el complejo de manera rápida durante los años subsiguientes.
