
La industria de casinos nipona es uno de los mercados emergentes que mayor rédito ha obtenido en tan corto plazo. Si bien Japón siempre fue cuna de avances tecnológicos, la industria del entrenamiento en línea y más específicamente los juegos de azar fue un tema que llegó con un poco de atraso a tierras japonesas.
Pero ahora, el auge que está viviendo la industria del casino sumado a las grandes campañas publicitarias, los torneos de póker y los beneficios del casino en casa a través de internet, han hecho que el gambling tenga su propia cultura en el oriente. El año pasado se recaudaron 2 mil millones de dólares por concepto de casinos tradicionales, pero el mayor crecimiento se dio en el mercado de los casinos en línea, además el tiempo en generarlo fue mucho mayor que en otros países.
Los expertos en sociología afirman que el fenómeno de los casinos es Japón se debe a su propia industria tecnológica ya que es mucho más adelantada que en el resto del mundo. Velocidades mucho mayores en ADSL, conexiones más rápidas y juegos que requieren de cascos de realidad virtual o dos o inclusive tres monitores LCD para ser jugados atraen a los gamers nipones a juegos de azar donde ganar dinero se les hace más fácil..
El fenómeno hace que empresarios salgan al descanso en su trabajo y se enfrenten en juegos en línea multiplayer o multijugador donde los juegos de azar son los preferidos, tanto por sus pozos progresivos como su estrategia de juego. Los juegos de tragaperras en los celulares se han vuelto tan populares que se arman torneos entre usuarios para ver quien se lleva el premio en plazas o centros comerciales.

El país oriental de Japón, que lucha no solo contra los samurais y la cultura occidental, está empezando a darse cuenta que los casinos son una verdadera fuente de ingresos para recaudar impuestos.
El extraño país oriental -extraño porque permite que algunos juegos de azar sean permitidos y otros no-, está pensando seriamente en permitir la instalación de casinos en su territorio. Esto tiene que ver con el ingreso de dinero que proviene de sus turistas, que no son pocos, pero que no tienen demasiada diversión y por ende, no tienen donde depositar su dinero para pasar unas increíbles vacaciones.
El nuevo gobierno japonés, solo le bastó mirar a sus colegas de Corea del Sur y China para darse cuenta que estos, viven muy bien con los impuestos recaudados gracias al azar y sus casinos.
Por supuesto, que esta nueva posibilidad que plantea el actual gobierno hace que la misma, vaya más lejos que instalar simples casinos, sino verdaderos espacios de ocio para todo el mundo. Sabido es que Japón es punta en tecnología y si se aprueba la ley el próximo año, las chances de tener uno de los mejores espacios de ocio a nivel mundial, será casi un hecho.
Esperamos que este viejo país encuentre la manera de ponerse de acuerdo entre sus gobernantes (aunque no costará mucho cuando se trata de conseguir más dinero) y se aprueben las licencias para los casinos.
Parece que hasta los más firmes en sus decisiones, hoy parecen doblegarse ante el poder del dinero.
