los casinos y la sociedad 500x250 Los Casinos y la Sociedad

Casi siempre la sociedad tiende a catalogar como malos a los casinos, como responsables de las patologías de juego de algunas personas. Sin embargo las estadísticas muestran que cada vez hay menos personas que declaran sentirse o estar bajos los efectos de las conductas impulsivas debido a los casinos.

Otros juegos de azar, como las cartas, la quiniela, la tómbola o demás que son regulados por el estado también pueden llevar a un estado de ludopatía. Sin embargo en casinos como en la ciudad de Kansas no se han registrado ni un solo caso de ludopatía en tres años, por lo que los detractores de los casinos no saben que alegar.

Una persona que desarrolla ludopatía es una persona que ya tiene un problema emocional y lo materializa en un casino, pierde el dinero y le echa la culpa al casino como prueba de todos sus males sin reconocer que el error provino de la persona en sí, que necesitaba apoyo psicológico. El casino no hizo nada, fue la persona que decidió no ver que estaba pasando por un problema, cuando se quedó sin dinero aludió “ludopatía”.

Dentro de este marco los casinos no son ajenos, muchos prestan atención psicológica cuando ven que una persona no se siente bien en la sala, distribuyen folletos sobre los peligros de la ludopatía y muchas veces tienen un compromiso social con la comunidad.

Miles de dólares son volcados por parte de los casinos a la comunidad para financiar obras sociales como viviendas, hogar de ancianos, refugios para desamparados, escuelas, etc. Todo con el dinero recaudado de los casinos.

casinos ruidosos ii Casinos Ruidosos II

Sentir como ruedan los dados hasta dar contra la pared de la mesa, deja unos segundos de un silencio absoluto, para que luego, todos los que participan del juego, exploten con sus onomatopeyas ¡Uh! ¡Ah! ¡Ohhh!.

Los casinos disponen (aunque nadie se de cuenta) de una acústica sobresaliente. Todo lo que está situado en un Casino tiene su porqué y nada está librado al azar.

Así es como podemos ver que las distintas formas de agrupar los juegos, separando las máquinas tragamonedas de los juegos de mayor concentración, como así también las ruletas de otros juegos y ni hablar del bingo, donde la cantidad de gente merece un espacio más que importante y dedicado, ya que son muchas las personas que se dan cita para este juego de cartones.

Si uno observa atentamente, se dará cuenta que es increíble como puede lograrse separar los ruidos, especialmente de las máquinas tragamonedas, que suelen ser siempre demasiadas para lo que respecta el lugar. Una con más sonidos que otros, y sin embargo, podemos apreciar cada uno de sus sonidos sin que una moleste a la otra.

Jamás escucharemos quejarse a un jugador de tragaperras por el ruido que genera una máquina vecina. Todas se pueden escuchar y en todas nos vamos a divertir.

Lo mismo pasa con las mesas de craps. Sin lugar a dudas, las más emocionantes que un casino puede tener y que un visitante debe amarrarse a estas, aunque sea solo por un rato, para sentir lo que viven los jugadores de este juego de dados, que es adrenalina pura.