
Como todos saben, a la hora de otorgar licencia para la construcción de casinos, el mundo se paraliza y los gobernantes, en este caso los legisladores se toman su tiempo para analizar cada uno de los proyectos que llegan a la legislatura.
Pero lo cierto, es que siempre queda para lo último el pedido esta nueva opción para los ciudadanos de Maine, para que la diversión se expanda mucho más de lo que habitualmente lo permiten las leyes convencionales.
Es por esto, que se han juntado los ciudadanos de dicho lugar y han juntado la módica suma de 100 mil firmas para que el proyecto sea tratado en la Legislatura de Maine. Vale mencionar que la sumatoria de firmas duplicó a la exigida para que el proyecto comience a hacerse escuchar entre los legisladores. Algo que seguramente les interesará a los políticos de turno, especialmente en épocas de elecciones, donde esa cantidad de votos puede dar vuelta un resultado.
Esto ha dado lugar a que los casinos se puedan expandir en el territorio y den la posibilidad de divertirse a lo grande y por sobre todo generar en lo inmediato una fuente laboral superior a los mil puestos de trabajo, algo nada despreciable.
Por su parte, se cree que el mismo será aceptado rápidamente, ya que los ingresos que parecen demostrar si se afirma esta ley, superará los 32 millones de dólares, con lo que dicha comunidad podrá mejorar su Estado, especialmente en lo que respecta a la educación y salud (lugares donde se destina casi siempre el bruto de estos ingresos por juegos de azar).

Pese a la rentabilidad que dejan los casinos, los alcaldes de Soyapango y de Antiguo Cuscatlán aseguran que no se autorizará ni uno más.
La apertura de casinos en el área metropolitana ha creado nuevas y encontradas actitudes. Mientras el alcalde de Soyapango, Manuel Aguilar, asegura tener en su escritorio ocho solicitudes para abrir salas de juego, no está convencido de aprobarlas. Por su parte, la alcaldesa de Antiguo Cuscatlán, Milagro de Navas, dice estar arrepentida de haber aprobado el funcionamiento de uno en el antiguo local del cine Colonial.
Pese a la discusión sobre si existe realmente la facultad municipal para autorizar los casinos, las solicitudes para abrir estos establecimientos llegan cada vez en mayores cantidades.
Para Navas, la decisión está tomada. A partir de los severos cuestionamientos de que ha sido sujeto, luego de que aprobara la apertura del casino Colonial (en el ex cine del mismo nombre), decidió mandar de regreso a su casa a cada uno de los tahures que se acercaban con solicitud en mano a la Alcaldía. Leer más…
