
El monopolio de algunas compañías de casinos en distintos países del mundo puede llevar a que grandes compañías detenten todo el poderío de la industria apropiándose de licencias y titularidades para casinos por períodos realmente largos. En Sudáfrica esto suele suceder con las principales marcas de casinos y en las más destacadas compañías de la industria de las apuestas. Una de ellas es Sun International.
En las últimas semanas la compañía Sun International recibió un comunicado por el que se le informa que ya no podrán seguir extendiendo la licencia para el casino de la compañía en Ciudad del Cabo. A diez años de la apertura y operación del casino en Ciudad del Cabo, Sun International deberá resignarse a dejar en otras manos su licencia para el casino. La fecha después de la cual Sun International ya no podrá seguir operando el casino está fijada en el mes de diciembre del presente año.
Según periódicos locales, la transferencia de la licencia del casino estaría acompañada por la próxima apertura de un segundo casino, lo que llevaría a que las dos casas de juego entablen una feroz competencia para hacerse con las mayores ganancias.
Durante las próximas semanas, los cuatro casinos que actualmente operan en las cercanías del casino de Sun International próximo a ser transferido competirán para quedarse con la nueva licencia que quedará liberada en pocos meses. Hasta fines de este año, de todas maneras, el GrandWest Casino, de Sun International, seguirá siendo el único casino que ofrecerá juegos y apuestas en Ciudad del Cabo.

La actualidad de los juegos de azar en México es algo confuso. O al menos lo era hasta el año pasado, ya que toda su historia tenía una única manera de conseguir licencias para la explotación de estos juegos a través de los casinos y era gracias a las conexiones gubernamentales que tenían algunos empresarios. Claro que esto se terminó en el año 2009, donde se regularon algunas leyes (aun sigue siendo precario y confuso el modelo para estos casinos) y solo ese año se entregaron más de 200 licencias para operar casinos en el Estado de dicho país.
Lo cierto, es que ahora quieren instalar un casino en la frontera entre Estados Unidos y México, haciendo que este lugar tan transitado a diario tenga un divertimento para la gente que quiere reponerse de un viaje largo y acalorado.
Lo que se pone en duda, más allá de la intención del senador que propuso la idea José Julián Sacramento, es la confiabilidad en la seguridad de estos lugares ya que como todos sabemos México tiene el record de actos delictivos en toda la región. Esto sin dudas pone en dudas la idea original que viéndolo desde un punto optimista no deja de ser una muy buena ciudad y un lugar estratégico para que la gente se divierta en estos casinos de talla inimaginada de dinero.
Habrá que ver que dictamina el Senado con respecto a esta propuesta que quizá sea el puntapié inicial para que esa zona se convierta en un lugar seguro donde las familias puedan destinar un tiempo a la diversión y el placer.

Sin lugar a dudas que Latinoamérica está dando más que algunos pasos, yo diría una mansa corrida en materia de juegos de azar. Desde que las licencias de casinos empezaron a proliferar en estos países vírgenes en materia de azar, los operadores y empresas inversoras no han hecho otra cosa que mirar con ojos sedientos de ganancias a este mercado no menor del hemisferio sur.
Chile es uno de los más precursores en apostar a los juegos de casino, ya que tienen sus operadores como Enjoy que han hecho u excelente trabajo a lo largo de estos últimos años. Pero la crisis en Norteamérica y en otros países del primer mundo, ha hecho que los inversionistas dejar de apostar a lo seguro, que ya no es tan seguro y salieran a buscar nuevos mercados.
Así fue como Chile le abrió las puertas a estos grupos inversores y se lograra que empresas de la talla de Fischer, Enjoy, J. L. Giner, Valmar y otros más, se hicieran acreedores de varias licencias para operar casinos a lo largo y finito de este país trasandino.
Esto ha hecho que muchos de estos licenciatarios no quieran en esta oportunidad alianzarse con cadenas de hoteles y prefirieron apostar a la construcción de sus propios casinos, logrando de esta manera que sus ganancias sean solo repartidas con el Estado.
A lo largo del año 2010, tendremos la fabulosa noticia de ver como se inauguran estos nuevos casinos que sin dudas, serán la diversión de todos los que visiten este hermoso país.

Pero volviendo al caso de Nevada, lo mismo ocurre y cada vez que un operador quiera darse de alta en este Estado para apostar a sus casinos, deberá contar con un lápiz muy chico para que los números corran su misma suerte y no se vean en la difícil decisión de cerrar.
Ahora bien, ¿qué pasa con los casinos que luego de tantos años de permanencia, se ven desilusionados de las ganancias? Es lo que hoy por hoy les juega en contra y lo que antes era una fortaleza (su permanencia) hoy es una amenaza casi letal, ya que sus estructuras están tan solidificadas que cualquier flexión que se quiera hacer sobre éstas, hará que corra el riesgo de caerse.
Es por eso, que en toda crisis, la aparición de nuevos casinos no es algo descabellado y seguramente que si se cuenta con experiencia en sus recursos humanos (el principal capital de los casinos) y una nueva y fresca política financiera, las posibilidades de quedarse con una buena porción de la torta, son muchas y muy seguras. Es por eso, que vemos tanta animosidad por comprar licencias de casinos y comprar casinos que estaban bajo tierra.
El sol sale para todos y como en la vida misma, el ciclo hará que los que están abajo, dentro de unos años, si no se bajan, puedan ser los que estén arriba. Solo es una cuestión natural y necesaria para que el equilibrio esté siempre presente y de esta manera, nadie se eternice en unos laureles que supieron conseguir, pero como todo, no son para siempre.

La ciudad de Scarborough tiene desde hace varios años licencia para operar un casino con todas las letras. Tiempo atrás funcionó un hotel casino, pero por razones de atención hacia el cliente y una dejadez ocasionada por un negocio que no supo ser bien explotado fue que dejó de funcionar en su momento.
Hoy en día, Scarborough no escapa a la problemática mundial y es por eso, que ha decido desempolvar su licencia para matar al aburrimiento y la posibilidad de instalar un nuevo hotel casino en los alrededores es algo que cada vez toma más firmeza.
La población del lugar se ha puesto de pie con esta noticia y sin lugar a dudas que alientan y motivan la posibilidad que un nuevo operador de casino vuelva a sus pagos para que se reactive la economía y la noche de la región.
Todos sabemos lo que ocasiona un casino en una ciudad. Cuando se instala uno de estos, el lugar recibe algo así como una dosis de energizantes que hace que la misma se despierte de un largo sueño.
Así es como las licencias de muchos casinos en muchas ciudades del mundo vuelven a la carga para despertar el interés económico de la región. Cuando uno de estos fenómenos aparece, muchos puestos de trabajo se generan y la recaudación impositiva por las apuestas se vuelve un comodín que todo gobierno necesita, más aun en tiempos como este donde el dinero nunca alcanza para obras de bien público. Ojalá Scarborough cumpla con su deseo de tener nuevamente un casino de gran escala.
