
Sin dudas que la gran recesión que vive el país más grande del mundo, hace que muchas de las decisiones no sean las correctas. Producto del miedo, de la necesidad o del deseo de salir adelante en medio de un barco que parece no terminar de hundirse nunca, hace que muchos decisores incursionen en las medidas más mediocres y tibias que puede tener una empresa a la hora de no saber que hacer.
Ese es el caso de Sands Casino Resort, que a un año de inaugurar su casino con bombos y platillos, tuvo que suspender al casi 10% de sus empleados. Una decisión que obligo a que más de 80 empleados se vean en la difícil tarea de volver a sus casas, sin empleo.
Claro, que la palabra de los ejecutivos de dicho casino hablan de una metodología de mercado y que hay que adecuarse a la competitividad del mismo. Nadie puede decir que es mejor o que es peor a la hora de una decisión así, pero la historia habla que este tipo de reducciones nunca fueron buenas para nadie y que la solución no se encuentra eliminar mano de obra, sino encontrar la forma de producir más.
Más allá de que no vamos a dar una cátedra de conocimientos de mercado, lo cierto es que este casino sufrió una baja importante de personal y esto sn dudas, afectará a la parte gastronómica del mismo como así también a la parte hotelera, donde se utilizan más recursos humanos. Habrá que ver con el tiempo, si estas decisiones han dado el resultado esperado por los ejecutivos del casino.
