
Hoy en día se está produciendo una fuerte lucha entre los casinos online, que vienen en exponencial crecimiento, y los casinos físicos, que intentan con todas sus armas mantener el liderazgo del mercado. Hay versiones que dicen que los casinos online ya han alcanzado dicho liderazgo, pero los casinos físicos se niegan rotundamente a aceptar esta versión, argumentando entre otras cosas, que hay mucha gente que entra a sitios de casinos online, pero solo por curiosidad, ya que no juegan ni un solo dólar.
Como sea, tanto unos como los otros intentan mediante varias estrategias de marketing, acaparar la atención de los jugadores. Una de estas estrategias, ha generado una promoción conocida como “La hora feliz”, que ha sido adoptada sobretodo por los casinos online.
La Hora feliz, consiste en un lapso de tiempo, que no necesariamente es de una hora, en donde el jugador tendrá la posibilidad de jugar gratis, claro que esto depende del depósito que dicho jugador haya realizado previamente, aunque esto dependerá de cada casino. Mediante esta promoción, los casinos online intentan atrapar la atención de nuevos usuarios, y mantener a aquellos que se están acostumbrando de a poco a jugar, intentando generarles un hábito.
De todas formas y como decíamos, hay que tener presente que el jugar en esta promoción depende de cumplir con ciertas condiciones como haber hecho un depósito previo a que la misma se lanzara. En general, diremos que el monto habilitado para jugar es similar al de la suma del depósito.

Hoy les tenemos una noticia mas que dura para los empleados de un casino en Italia, les hablo del casino Di Capione y de sus empleados que están actualmente luchando por poder mantener sus empleos en estos tiempos de crisis, al perecer el mes pasado se pudo ver otra suspensión en las actividades de dicho casino luego de que se considerara poco satisfactoria la reunión entre los interlocutores sociales y el delegado de la administración de dicho casino.
Este es un problema delicado ya que se esta hablando del trabajo de nada menos que 670 personas que son empleados de este casino. El problema esta cerrado en la renovación del contrato de trabajo que reclaman los empleados, estos 670 reclaman una renovación en su contrato de trabajo por parte del casino, al parecer la empresa que se encarga de gestionar dicho casino tiene un idea bastante diferente y esta es debido a el fuerte impacto de la crisis.
La empresa cuanta con un plan para hacerle frente a la crisis que se basa en acortar los costos de funcionamiento y reducir el gasto en personal, de esta manera es que 60 trabajadores podrían optar por una jubilación voluntaria y otros 40 se quedarían sin poder trabajar luego de que su contrato llegue a su fin. Lo cierto es que este es un tema más que delicado en el cual para poder hacer algo esta más que claro que los funcionarios del casino deberán estar dispuestos a estar unidos frente a dicha empresa.

El afán por ganar muchas veces es algo más que un deseo. Con frecuencia encontramos jugadores que lo tienen como una meta y algunos de ellos están dispuestos a todo por conseguirlo.
Desde siempre, los administradores y empleados de los casinos han tenido que estar muy atentos para descubrir posibles fraudes, ya que el deseo de ganar a veces es muy grande, la imaginación no tiene límites y las maneras de estafar superan en ingenio y discreción a las anteriores.
Incluso los casinos online tienen dispositivos y expertos dedicados a captar posibles irregularidades en el juego que llevan adelante los diferentes usuarios. Protegerse del juego fraudulento, es también proteger a los otros jugadores, los que respetan las reglas.
Recientemente, los casinos de Las Vegas, han advertido la presencia de un nuevo enemigo: el IPhone. Aparentemente este dispositivo podría contener un software especializado que ayuda en el conteo de cartas, en el Black Jack. Recordemos que el conteo de cartas mental está permitido, pero la utilización de cualquier dispositivo para llevar cuenta de los naipes, es ilegal en Las Vegas.
Dado que el IPhone es un aparato de uso personal, los empleados de los casinos han tenido muchas dificultades para comprobar que un jugador está haciendo trampas mientras usa su teléfono celular. En el momento en que es comprobado, el jugador es denunciado y retirado del establecimiento.
Cada una de las partes, banca y jugadores, agudizan sus sentidos para salir ganadores.
