
El nombre del juego proviene de un antiguo juego en el que quien tenía en sus manos un As de espadas y una jota, se hacía acreedor de un bono extra. Pero para ser más exactos, el color de la espada era negro, o sea Black en inglés, y a la jota en ese idioma se le dice Jack, por lo que el nombre del juego es fruto de la conjunción de esas dos palabras.
El juego era ya jugado en Francia en el siglo XVIII, pero con la diferencia que su nombre era “Vingt et un”, que significa veintiuno. Fue alrededor de 1960, que algunos casinos comenzaron a recaudar buenas ganancias gracias al Blackjack, y es donde se considera que comenzó el boom de este juego que se mantiene vigente hasta la actualidad.
Fue entonces que muchos jugadores comenzaron a darse cuenta de que el juego se podía mejorar utilizando ciertas estrategias, esto llevó a que muchos dedicaran buena parte de su tiempo al estudio de las mismas, generando varias que hoy por hoy se utilizan. La más popular de estas es el conteo de cartas. Este auge de las estrategias dio lugar al surgimiento incluso de ensayos escritos para difundir las mismas.
Uno muy conocido es “The optimun strategy in Blackjack”, cuyo autor es Roger Baldwin, y en el que se explicaba como adaptar ciertos principios matemáticos al juego. El mismo fue aprovechado por el profesor Edward Thorp, cuyo libro “Beat the dealer”, recopiló y transmitió estrategias para el juego.
