
La empresa propietaria de casinos como el Caesars Palace, Río, o Flamingo, invirtió nada menos que 38 millones de euros desde 2005 en el proyecto de abrir el casino El Reino de Don Quijote en Ciudad Real, España. Este grupo se ha venido quejando continuamente de la falta de permisos para explicar por qué no han empezado las obras.
La idea nació cuando a varios empresarios españoles se agruparon para construir en esta ciudad un macro complejo donde estaría el casino de Harrah’s junto a hoteles de cuatro y cinco estrellas, campos de golf, centro de convenciones, etc.
Harrah’s y este grupo de empresarios españoles constituyeron una sociedad conjunta para gestionar y edificar el casino en la que el grupo estadounidense contaría con el 60% del capital y el español el 40%. La multinacional estadounidense lleva invertidos más de 38 millones de euros en este proyecto aunque todavía no se ha levantado una sola piedra del mismo.
Parece ser que existe un problema de financiación para poder acometer las obras. El diario The Wall Street Journal advertía sobre el mal momento que estaba atravesando Harrah’s financieramente hablando afirmando que la deuda que en estos momentos tiene podría llevar a la compañía al límite.
El Reino de Don Quijote, empresa española encargada de acometer este mega proyecto, se encuentra participada en un 50,8% por el grupo inmobiliario Avantis, que lleva invertidos hasta el momento 252 millones de euros en la compra de suelo. La inversión que se prevé sea realizada para llevar a cabo el complejo asciende a 699 millones de euros.
Por otro lado, desde Harrah’s se alude a la situación de crisis en el mercado inmobiliario y de capital en España, para paralizar el proyecto a la espera de que las condiciones sean más favorables.

Nadie debería saber mejor que Harrah’s, el mayor propietario de casinos del mundo, que en el juego a veces se gana y a veces se pierde. Esta partida la está perdiendo la banca. La crisis financiera ha succionado la liquidez de Harrah’s justo cuando afrontaba un ambicioso plan de expansión internacional.
Los malos momentos de la firma van a tener consecuencias en su proyecto más emblemático en Europa, El Reino de Don Quijote, en Ciudad Real, un casino idéntico al Caesars Palace de Las Vegas que iba acompañado de cinco hoteles de cuatro y cinco estrellas, un centro comercial de lujo, un balneario asiático, tres campos de golf y 9.000 viviendas.
