
La tecnología ha crecido muchísimo en los últimos tiempos, y sin duda alguna en uno de los países que más crece es Japón.
Japón es sinónimo de tecnología y futuro, pero que pasa con los casinos on line? ¿Son permitidos? ¿Existe una regulación acorde a las necesidades de los usuarios y jugadores?.
Es por eso que los actuales miembros del gobierno japonés están pensado debatir este tema, y de esta forma realizar leyes que regulen dichos juegos de azar en línea. Los mandatarios, pertenecientes al partido demócrata japonés, consideran que es un tema que se debe aclarar lo antes posible.
Porque es una situación en donde se manejan millones de dólares. Este tema salió a la luz, a causa de una encuesta en donde se mostró la cantidad de dinero que se obtienen a través de los casinos on line.
Esto significa que el país está perdiendo grandes ganancias, ya que los juegos de azar existentes en Japón son muy escasos y brindan poco dinero al gobierno. Leer más…

Saltar la banca es la expresión que se utiliza para referirse al momento en que un jugador gana más de lo que lo que la mesa en la que juega tiene para pagarle.
Antiguamente, el Casino de Montecarlo, de gran fama y prestigio, cubría las mesas que “habían saltado” con una tela negra mientras los empleados traían más dinero. Esa imagen le daba un tono de “luto” que llamaba la atención de los curiosos y ponía alerta a los empleados del casino.
Un caso muy conocido es el de Charles Wells que en 1891 hizo saltar la banca 12 veces el mismo día. Los jugadores a su lado copiaban sus apuestas tratando de descifrar su método, pero no corrieron con la misma suerte.
Y ese día no fue el único. Wells volvió a Montecarlo y volvió a hacer saltar la banca en más de una oportunidad. Esta situación hizo que todo el personal del casino estuviera pendiente de sus movimientos, que se revisaran las ruletas y que todos estuvieran atentos para descubrir el fraude. Eso no sucedió.

No regalaron fichas, tampoco hicieron descuentos, pero ayer decenas de personas aguardaron ansiosas a las puertas del Casino Mediterráneo de Alicante para ser los primeros en pisar el salón de juegos. Dentro les esperan 200 empleados, entre crupieres y personal de administración, 68 máquinas, 20 mesas de juego, una zona para torneos y un salón de restauración. Nadie quiso perder detalle de lo que integra el salón de juegos, que aspira a ser el tercero de España en el volumen de visitas.
Los alicantinos dejaron en casa la crisis y no dudaron en jugar unos euros. «Me he traído unos ahorros que tenía, pues me apetecía jugar un poco, aunque no suelo frecuentar estos sitios», explica una mujer.
Los colores y las luces de la fachada siguen sin suavizarse, pero el director general del Casino Mediterráneo aseguró que ya se trabaja para su modificación. Aún así, apuntó que «guste o no guste, la fachada cumple con la normativa existente». En la apertura estuvo acompañado por el subsecretario de la Conselleria de Economía, José Miguel Escrig, y por los presidentes del casino, María Victoria Cristecu y Jesús Álamo. Destacó la ausencia de los concejales del Ayuntamiento de Alicante, tras suspenderse, por motivos de agenda, la visita de la alcaldesa.
